biohacking

Biohacking

El biohacking se está popularizando, pero ¿en qué consiste realmente? ¿Cómo puedes poner en práctica estrategias de biohacking que te ayuden a tener una vida más larga y saludable?
Por Kim Pearson
04/01/2024

En esencia, el biohacking consiste en optimizar la salud. Engloba toda una serie de prácticas, que van desde la optimización de aspectos esenciales –como la nutrición, el sueño y la exposición a la luz– hasta prácticas tecnológicamente más avanzadas, como el uso de saunas de infrarrojos, crioterapia, cámaras hiperbáricas, ozonoterapia y pruebas de salud funcional.

Beneficios del biohacking

El biohacking te permite incrementar tu grado de conciencia sobre el estado de tu cuerpo y sobre lo que necesitas hacer de forma personal para mejorar y optimizar tu salud y bienestar. Muchas personas aceptan síntomas como falta de energía, problemas intestinales como hinchazón o deposiciones irregulares, desequilibrios hormonales, dolores de cabeza y dolor crónico como parte de su vida bajo la creencia de que resultan inevitables. Pero muchas veces esto no tiene por qué ser así. Tu cuerpo no deja nunca de esforzarse por curarse y alcanzar un estado de armonía y equilibrio. Solo hay que ayudarlo en ese proceso.

Conceptos básicos del biohacking

El mejor punto de partida es la monitorización. Según reza un dicho, “si no lo monitorizas, no puedes piratearlo”. Puedes utilizar un dispositivo wearable como una pulsera Whoop o un anillo Oura para monitorizar tu sueño, nivel de esfuerzo y recuperación. Estos dispositivos te permiten controlar tus hábitos y comportamientos para obtener una imagen detallada de los factores que favorecen y dificultan tu sueño y recuperación. Esta práctica puede ser beneficiosa para aumentar la concienciación y generar un sentido de responsabilidad.

Probando, probando

Como nutricionista, soy una gran defensora de los análisis periódicos. Resulta importante vigilar los marcadores básicos de salud, como la función hepática, los niveles de azúcar en sangre y de HbA1c, además de los niveles hormonales y de nutrientes. También puedes someterte a pruebas de ADN, de salud intestinal o de estrés suprarrenal, entre muchas otras. Decidir qué pruebas llevar a cabo puede resultar complicado, por lo que, en caso de duda, recomiendo consultar con un nutricionista cualificado o con un médico especializado en medicina funcional.

Hormesis

La terapia de frío se ha convertido en una de las prácticas más populares entre los biohackersasí, las zambullidas en aguas frías y la crioterapia no paran de ganar adeptos. La terapia del frío es una de las múltiples prácticas de hormesis en las que exponerse de forma moderada a un factor estresante puede generar efectos beneficiosos para el organismo. Entre los factores estresantes que pueden inducir respuestas horméticas se encuentran la exposición al calor y al frío, el ejercicio, determinadas sustancias químicas y factores dietéticos, como la restricción calórica. Una dosis controlada del factor estresante estimula los mecanismos de defensa y reparación del organismo, lo que provoca un aumento de la reparación celular, una mejora de la respuesta inmunitaria, una mayor actividad antioxidante e incluso un incremento de la esperanza de vida. La mayoría de nosotros vivimos de forma cómoda con temperaturas controladas. Salir de nuestra zona de confort físico puede generar una amplia gama de beneficios.

Volver a lo esencial

Aunque la tecnología no para de avanzar, muchas de las estrategias de biohacking que pueden brindar un mayor impacto no han variado ni un ápice. Tomar contacto con la tierra, seguir una dieta integral, dar prioridad a la calidad y cantidad del sueño y optimizar la exposición a la luz comenzando el día con luz natural y reduciendo al mínimo las pantallas por la noche son prácticas básicas de biohacking de las que todos podemos beneficiarnos.

Comentarios

Subscribe
Notify of
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments